Hoy, por primera vez en mi historial de conducción, he llevado un coche sobre nieve. Francamente, no es una experiencia que quiera repetir en breve (aunque me va a tocar a mediodía, cuando salga del trabajo y tenga que volver a llevar el coche a casa). Y eso que he conducido por ciudad, y con un Coche Mejorado que tiene control de tracción. Creo que no lo dije por aquí, pero Kadettito ahora duerme el sueño de los ancianos en el garaje de mi hermano. Bye bye, Kadett; hello, Astra.

Con mi viejo coche, probablemente me hubiera estrellado sacándolo del aparcamiento (de la puta calle, que yo no pertenezco al selecto grupo de Gente del Taco que Tiene Garaje).

Aquí en Alcalá no nieva nunca. Bueno, casi nunca. Y si nieva, son cuatro copillos de nada, que enseguida son sustituidos por La Lluvia de la Justicia. Sin embargo, hoy no está dejando de nevar. Ni mucho menos.

Mierda blanca...

PRIMERA ACTUALIZACIÓN. Creo que hoy voy a dejar el coche en el aparcamiento de la empresa porque me he hecho caquita sólo de pensar en bajarlo hasta casa con esta nevada. Ya veremos cuándo subo a recogerlo, porque cuando nos vayamos se quedará la alarma puesta, y recogerlo implica hacer saltar la alarma... aunque, francamente, que salte o no me da igual xD